lunes, 28 de mayo de 2012

UNA BICI PARA NATALIA, SAN JERÓNIMO DE SURCO, 27/5/12.

Natalia es una niña de 12 años que vive en San Jerónimo de Surco (Huarochirí). Su vida transcurre entre la paz de su bucólico pueblo y la armonía incontrastable de las imponentes montañas del caserío Huaquicha (cerca de PalaKala), donde ayuda a sus padres a cultivar la tierra y a cuidar del ganado. La mayor parte de su tiempo lo pasa en Huaquicha (2600msnm) porque allí además queda la escuela donde cursa el sexto grado de primaria.

A Natalia la conocimos un día de Semana Santa cuando descendíamos en caminata desde la Catarata Palakala, ella subía la cuesta en una bicicleta muy humilde, aros desnudos y sin llantas, lo cual llamó nuestra atención e hizo que nos hiciéramos amigos de ella inmediatamente, nos tomamos algunas fotografías y nos despedimos.

Encuentro con Natalia en las montañas de PalaKala
y el corolario feliz de una bonita historia.
Tras publicar las fotos y crónica de nuestro viaje a PalaKala nuestros amigos conocieron a Natalia y a solicitud de varios de ellos se inició una campaña solidaria para regalarle una bicicleta nueva.

De esta manera, gracias al apoyo de diecinueve ciclistas, Natalia cuenta hoy con una bicicleta nueva, casco y guantes de ciclista, así como otros regalos que les fueron entregados en su domicilio de San Jerónimo de Surco.

La bicicleta de Natalia fue llevada por los ciclistas desde Lima 
hasta San Jerónimo de Surco.

Llegando a San Jerónimo de Surco.

Ciclistas que fueron a entregar la bicicleta a Natalia.

En casa de Natalia, regalándole una bicicleta, casco, guantes
y otros presentes.


Natalia es una niña de corazón puro, su mirada y sonrisa son limpias como el agua que brota de las cimas de las colinas de su pueblo. Tal vez ella ignore como sucedió todo esto, pero estamos seguros que aquello fortalecerá su fe para seguir creyendo en la vida y en las personas. Ella nunca nos pidió nada pero el simple encuentro que tuvimos en las montañas fue motivo de inspiración para que muchas personas se organizaran y puedan compartir algo con ella.
Más regalos para Natalia, en presencia de su madre.

Más regalos para Natalia.

En casa de Natalia, San Jerónimo de Surco, Huarochirí.

Un paseo en bici con Natalia por las calles de su pueblo.

Rodando por las calles de San Jerónimo de Surco.

Ahora Natalia podrá rodar con mayor solvencia por  las campiñas de Surco y quizá mañana más tarde en su corazón inquieto puedan surgir los sueños de querer rodar en bicicleta más allá de las fronteras de su pueblo.
Natalia, probando su bicicleta nueva.

Esto es sólo una pequeña muestra de las grandes cosas que se pueden hacer cuando los pedales se juntan.
Natalia con sus amigos ciclistas en la plaza mayor
de San Jerónimo de Surco.

Plaza Mayor de San Jeónimo de Surco.

Retorno a casa de Natalia.

La foto de despedida en casa de Natalia.

Ver álbum de fotos aquí: Una Bici Para Natalia 

Se agradece el apoyo de los siguientes ciclistas:

1. Erick Patrick Velarde Fuentes Rivera.
2. Javier Velarde Fuentes Rivera.
3. Fernando Yucra.
4. Ana Isabel.
5. José Chinin.
6. Paul Apaza.
7. Ulises Huapaya Velarde.
8. Paolo Bruno.
9. Javier Orlando Luna.
10. Fernando Mencleo Gómez.
11. Luiggi López.
12. Carlos Monje.
13. Abraham López Aviles.
14. Cristhian David Alcarraz.
15. Nicolás Ramos.
16. Rubí Miranda.
17. Carlos Gómez.
18. Edwin Iraola.
19. ¿…?
20. Dúbert Díaz R.
Se agradece también el apoyo de Tienda Bicicentro por la venta de una bicicleta a un precio accesible.


Link de la campaña solidaria: La Niña de PalaKala
 
ATTE
 
Dúbert Díaz R.

RodandoPerú
 
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sábado, 12 de mayo de 2012

LA NOCHE EN BLANCO, MIRAFLORES, 12/05/12

LA NOCHE EN BLANCO fue un desborde de color, luces, sonidos, dinamismo, libertad, ecologismo, poesía, amistad, amor, intimidad, expresión, cultura, paz, arte, integración, felicidad, sensaciones, sonrisas, texturas, asombros, conocimiento, y demás experiencias bienaventuradas que pusieron a caminar a un pueblo durante 8 horas por las principales calles de Miraflores, en el marco de un evento que congregó a cientos de artistas nacionales e internacionales que mostraron gratuitamente lo mejor de su creación a miles de personas que no dudaron en apoderarse de las calles miraflorinas para entregarse al simple ejercicio de la contemplación y el asombro.

En la Noche en Blanco, las calles fueron nuestras y la noche también.

¡Ojalá hayan más noches en blanco en nuestra ciudad!, la recuperación del espacio público es un derecho que todos debemos exigir.

ATTE.

Dúbert Díaz R.
RodanoPerú

Plantón móvil

 Plantón móvil
 Plantón móvil
 Pamplona-Pompeya
 Museo de Arte de Lima: Mosaico
 Museo de arte de Lima: Pintura y Escultura colectiva.
 Museo de Arte de Lima: Pintura y Escultura colectiva.
 Veganos.
 1000 metros de pintura peruana.
 Luciérnagas.
 VideoArte.
 Catedral de Miraflores.
 Andamio Horizonte temporal-árboles que respiran.
 La Noche en Blanco, Av. Larco.
 Museo de Arte de Lima: Escultura colectiva.
 Museo de Arte de Lima: Mosaico.

Ver álbum de fotos aqui: La Noche en Blanco.

Atte

Dúbert Díaz R.


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miércoles, 9 de mayo de 2012

CICLOTREKKING: BOSQUE DE ZÁRATE (SAN BARTOLOMÉ-HUAROCHIRÍ), 6/5/12

El Bosque de Zárate es uno de los ecosistemas más espectaculares de la Sierra limeña, constituye una “reliquia natural”, pues es uno de los pocos que sobreviven en la zona del centro. Por esta razón fue reconocido como Área Natural Protegida por el Ministerio del Ambiente en el 2010. El Bosque de Zárate está compuesto por una diversidad de pisos ecológicos que dan lugar a una gran variedad de comunidades vegetales. Otra de las características más resaltantes es que su altitud va desde los 1850 msnm a los 3600 msnm, lo que permite que cuente con diferentes climas, originando así la presencia de una gran biodiversidad, entre ellos varios árboles endémicos de la zona como Barnadesia blakeana Ferreyra y Myrcianthes quinqueloba (McVaugh) McVaugh. La verticalidad y la presencia de árboles perennifolios (siempre con hojas) es otra característica de este bosque.
 
El Bosque de Zárate se localiza en el distrito de San Bartolomé, provincia de Huarochirí, departamento de Lima, a la altura del kilómetro 56 de la Carretera Central.

Llegada a San Bartolomé (Huarochirí, Lima-Perú)


Allí estamos todos, listos para el Trekking hacia el Bosque de Zárate.

Trepar al Bosque de Zárate en bicicleta es una empresa imposible, así lo confirmamos los 12 cicloviajeros que fuimos a recorrer la ruta de este paradisíaco hábitat. Por un instante algunos quisieron hacerlo, pero finalmente recapacitaron y con todo el dolor de su corazón tuvieron que dejar su bicicleta a buen recaudo. El restaurante “Todos vuelven” fue el lugar ideal para guardar los monoplazas. A las 11am Ruby, Ángela, Julio, Edwin, Eddy, Paolo, Erick, Javier, tres ciclistas más y yo ya estábamos listos para empezar esta aventura.

Primero fuimos a guardar las bicicletas. 

Aquí guardamos nuestras cletas (restaurante Todos Vuelven).

La ruta al Bosque de Zárate está debidamente señalizada, los primeros 2km se asciende por una trocha carrozable que te lleva a un lugar llamado Chunaca, donde pronto se inaugurará el primer Centro de Interpretación y donde además se puede acampar, previo permiso a la comunidad. La trepada hasta aquí es relativamente simple, con una vista del pueblo de San Bartolomé que se va perdiendo de a poco por detrás de nuestras espaldas. A esta altura el panorama es seco, algunos pastizales y herbáceas de todo tipo controlan la vida del entorno.

Inicio de la ruta al bosque de Zárate.

Nos vamos cuesta arriba, hasta los 3000msnm.

En Chunaca, por las rutas del Bosque de Zárate.
Más allá de Chunaca se inicia un sendero que va subiendo por las laderas montañosas y que a veces se oculta entre la hierba. Hasta aquí la fiesta de la caminata es asimilada por todos con buen ánimo y los músculos que los ciclistas poco usamos empiezan a cumplir su función para llevar nuestro cuerpo hacia las zonas más altas del valle, donde empiezan a aparecer los primeros arbustos de mayor envergadura, el paisaje se va empezando a transformar a más de 2000msnm. Algunas flores de vistosos colores nos salen al encuentro y los abismos empiezan a ser el atractivo principal de la jornada, en lontananza el valle ofrece su máximo caris y el verticalismo de las montañas, cubiertas de un verdor indescriptible, hace parecer que estás en una jungla. En toda la ruta hay letreros que te anuncian el porcentaje de camino que vas recorriendo, pero en algunos se repite el mismo porcentaje, lo cual provoca un sinsabor en el viajero, así habíamos hallado dos letreros que decían 40%, sin embargo sentíamos que habíamos hecho un gran esfuerzo por recorrer la distancia entre uno y otro letrero, un poco decepcionados seguimos cuesta arriba hasta encontrar otro letrero que decía 50% donde decidimos descansar.

Caminando por lo mejor del Perú.

Por las rutas del Bosque de Zárate.

Los ciclistas también la hacemos a pie.

Descanso en la zona de los Mitos.

Luego de abandonar este albergue, el camino se vuelve más empinado y la vegetación se pone más densa, aumentan los arbustos y ya se notan los primeros árboles leñosos, esto es señal de que ya hemos ingresado al Bosque de Zárate, aunque aún nos falta mucho para llegar a la zona reservada. El objetivo era llegar al 100% de recorrido, pero en medio de estos trajines algunos decidieron abortar la expedición, mientras que Ruby, Edwin, Javier, Eddy y yo proseguimos sumergiéndonos en esa suerte de selva virgen, donde el suelo húmedo y un tenue aire frío nos iban saliendo al paso a medida que íbamos encaramándonos por el caprichoso sendero que no tenía cuando acabar, además hay que sumarle a esto el ataque de los mosquitos Tábanos, cuyas hembras chupan sangre para poder fabricar sus huevos.  El esfuerzo era enorme y la ruta se había vuelto bastante exigente. Al otro lado del valle, en la otra cadena montañosa, se podía atisbar, debajo nuestro, a tres pueblos misteriosos (Cheqta, Lucumani y otro más) que habíamos visto desde abajo hace 3.5 horas cuando iniciamos la caminata.

Caminando por lo mejor del Perú (Bosque de Zárate, San Bartolomé-Huarchirí)

Bosque de Zárate (3000msnm)

A pesar de lo difícil de la ruta la algarabía nos acompañó en todo momento, nos tomamos muchas fotografías y pudimos contemplar la vida desde un ángulo privilegiado a casi 3000msnm. Logramos pasar el 70% de recorrido y seguimos avanzando hasta que nos detuvo un declive cuesta abajo que permitía acceder a otra montaña y desde allí iniciar el ascenso por otra montaña aún más alta en cuya cima reposa como un dios el bosque de Zárate y todo su esplendor. Los cinco que habíamos llegado hasta allí dijimos “aquí se termino el viaje”, eran las 2.30pm, nos faltaba el 25% de la ruta para coronar el objetivo, si bajábamos esa cuesta, volver a subirla iba a ser un martirio y además el tiempo apremiaba, así que no nos quedó otra opción que descansar un momento mirando la ruta desde lejos y emprender el retorno con la satisfacción de haber recorrido el 75% de la ruta total.

Bosque de Zárate 3000msnm (San Bartolomé-Huarochirí)

El descenso fue de infarto, a veces caminando y otras veces corriendo, demoramos 2horas en bajar. En el camino encontramos a Julio y a Ángela recolectando Tunas para su cena. En el restaurante Todos vuelven nos esperaba el mejor aderezo de la dueña que gustosamente satisfizo el hambre que trajimos a cuestas. En la meza del ágape nuestro amigo Edwin tenía reservado un acto solemne para la ocasión, pues él había decidido sortear su bastón de alpinista entre todos los asistentes, para suerte mía el premiado fui yo, gracias Edwin por tan bonito gesto.

La hora del almuerzo en el restaurante Todos Vuelen de San Bartolomé.

A las 6.10pm los pocos ciclistas que aún quedábamos emprendimos el descenso en bicicleta hasta Lima. Otros se habían ido antes y otros retornaron en bus. A las 8pm arribamos a Lima.

Descenso a Lima en Bicicleta.


Ver álbum de fotos aquí: Bosque de Zárate 


ATTE


Dúbert Díaz R.
RodandoPerú 

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miércoles, 2 de mayo de 2012

TANDEM RALLY Y LA FIESTA DE CALLAHUANCA, 140KM A PURO PEDAL. 29/4/12

NUESTRO OFICIO ES SER BICICLETERO Y DE CUANDO EN VEZ TREPADOR DE CERROS.


Eran las 6.15am cuando impulsados por la brisa marina y la energía de nuestro propio cuerpo Kristina y yo enrumbamos pedales en dirección Noreste a bordo de una bicicleta TANDEM RALLY (cortesía de BICICENTRO) que nos llevaría hasta la cumbre de una montaña donde reposa parsimoniosamente un pueblo llamado Callahuanca.

Fue un domingo 29 de abril cuando casi un centenar de ciclistas arribó a Callahuanca a fuerza de puro pedal. Algunos alcanzaron el pueblo por Barba Blanca y otros lo hicieron por San Jerónimo de Punan.

CALLAHUANCA es un lugar apacible situado en lo alto de una montaña a 1750 msnm, muy conocido por su amplia producción de chirimoyas y por la gran fiesta que el pueblo celebra en honor a dicha fruta que ya se ha convertido en un ícono de esta región. Callahuanca es uno de los 32 distritos que conforman la Provincia de Huarochirí en el departamento de Lima.

En el Grifo Primax de la Av. Javier Prado Este nos encontramos con otros amigos del pedal, entre ellos Pavel, Elizabeth, Carlos, Álvaro, Beto, Jhon, Luis, Manuel, Ricardo, Enrique, etc. Con todos ellos nos fuimos rodando hacia las empinadas cuestas de Huarochirí.

Grifo Primax, Av. Javier Prado Este (La Molina)
Foto de Pavel Quijano.

Se inició la rodada a Callahuanca, yendo por la Carretera Central.

Mientras todos viajaban en sus monoplazas nosotros lo hicimos en Tandem, controlando nuestros propios tiempos. A la altura de Huachipa los monoplazas se dispararon. En Huaycán nos dio el alcance Erick y otro ciclista rutero. En Chosica nos reencontramos con Álvaro y Enrique, con quienes proseguimos hasta Callahuanca.

En Haycán, encuentro con Erick. 

Viajando en Tandem por la Carretera Central (Foto de Erick Patrick Velarde)
 Viajando en Tandem por la Carretera Central (Foto de Erick Patrick Velarde)

En Chachlacayo, rumbo a Callahuanca.

En el Puente Los Angeles (Chaclacayo)

El viaje hasta Chosica nos tardó 3.5 horas, la Tandem Rally se portó muy bien, el desnivel de 700m no fue obstáculo para llegar a esta ciudad y tampoco para Kristina quien por primera vez hacía un viaje en bicicleta por estos lares. Sin embargo aún nos faltaba lo más difícil, trepar los 25km hasta Callahuanca, yendo por San Jerónimo de Punan, con un desnivel de casi 1000m de altitud. Había fuerza, voluntad y una gran meta que cumplir.

Cuando invité a Kristina a hacer este viaje ella no sabía con precisión a donde iría, recién cuando aceptó le describí a grandes rasgos la ruta y como ella es una mujer decidida no dudó en acompañarme en esta aventura a pesar que sus rutas en bicicleta son fundamentalmente urbanas. Ya antes habíamos trepado el Morro Solar y el Cerro San Cristobal, pero aquellas rutas no sobrepasaron los 20km por día, en cambio esta vez Callahuanca se anunciaba como una ruta de largo aliento que demandaría en ella tener un ánimo sostenido para no caer víctima del estrés físico que genera un viaje en bicicleta por más de 15 horas, sobre todo cuando se trata de alguien que no está acostumbrado a estos avatares.


Luego de tomar un breve desayuno en Chosica proseguimos nuestro viaje a Callahuanca. En el desvío a Santa Eulalia visitamos a nuestro amigo NilBike, quien nos apoyó con algunos desperfectos mecánicos.

La entrada a Santa Eulalia está precedida por un letrero que nos refiere las distancias hacia varios pueblos de Huarochirí, justo allí empieza el ascenso, de principio suave, pero luego se va inclinando de a poco hasta cuando la pendiente ya no da tregua para dejar de pedalear siquiera un segundo, sino pedaleas no avanzas.

Desvío a Santa Eulalia, rumbo a Callahuanca.

 
Plaza Mayor de Santa Eulalia.

Dejamos Santa Eulalia, rumbo a Callahuanca.

En San José de Palle.

A lo lejos empiezan a divisarse las cadenas montañosas cuyos Apus se van imponiendo unos tras otros en una suerte de retahíla de gigantes de piedra que van penetrando hacia lo inconmensurable. Por estos territorios fuimos rodando la Tandem Rally, movilizando casi 155 kg de peso total a bordo. Al pasar el desvío de Callahuanca vino la parte más difícil, trepar hasta el desvío de Punan, pero antes había que llegar hasta la Cruz de Chingrín por una trocha carrozable que se extiende interminablemente por el filo de los cerros. La trepada hasta Chingrín nos dejó exhaustos, pero la vista impresionante del valle desde allí compensó todo nuestro esfuerzo. ¡Claro que valió la pena!, aunque la bendita Cruz tardó mucho tiempo en aparecer.

Rodando en Tandem por las montañas de Huarochirí. 
 Rodando en Tandem por las Montañas de Huarochirí.
 Por las rutas de Callahuanca.
 Rodando en Tande por las Montañas de Huarochirí.
 En Tandem también se puede trepar cerros.

En la Cruz de Chingrín, a 5km de Callahuanca.

El espectáculo de la naturaleza en todo su esplendor.

Álvaro y Erick permanecieron con nosotros hasta el final, mientras que Javier nos acompañaba con sus llamadas desde Callahuanca, esperándonos para almorzar, algunas veces no le pudimos responder porque estábamos luchando contra nosotros mismos. Al llegar al desvío de Punan vino un descenso breve, incluyendo el cruce de riachuelo por donde pasamos sin complicaciones y de allí vino la última trepada de 1km que tuvimos que sortear en medio de transeúntes y mototaxis que bajaban a Piedra Huaca. Por allí nos alcanzaron Luis y Patty que venían desde Huinco. A estas alturas Kristina y yo ya estábamos “muertos”, parábamos cada 100m, mientras que Álvaro y Erick ya estaban en la entrada del pueblo esperándonos.

En el desvío a San Jerónimo de Punan, rumbo a callahuanca.

Cruzando un riachuelo en San Jerónimo de Punan.

La última trepada antes de llegar a Callahuanca.

El valle de Callahuanca en todo su esplendor.

A las 3.40pm la ruta estaba consumada, arribamos a Callahuanca por el extremo Oeste cuando nuestro odómetro marcaba 69.5km de recorrido. De esta forma habíamos coronado a bordo de una Tandem la ciudad de la Chirimoya, cuya fiesta más popular provocaba la algarabía de todo el pueblo.
Llegada a Callahuanca.
Foto de Erick Patrick Velarde.

En Callahuanca el pueblo estaba de fiesta y repleto de visitantes, de suerte pudimos encontrar un restaurante para comer, un plato de trucha sirvió para aplacar nuestra hambre.

Entrando a Callahuanca.
 El almuerzo reparador.

En el estadio de Callahuanca los ciclistas también hicieron su fiesta, allí nos reencontramos con varios amigos que habían llegado más temprano, compartimos con ellos un momento y luego todos nos alistamos para el descenso nocturno hasta Lima. A las 6.40pm nos fuimos todos.
Estadio de Callahuanca, la fiesta de la Chirimoya.
 Reencuentro con nuestros amigos.
 Plaza Mayor de Callahuanca, con la noche a cuestas.

Bajar por el serpentín de Barba Blanca a oscuras fue una bonita experiencia, no fue tan complicado porque lo hicimos en grupo, todas nuestras luces generaron un entorno visual aceptable.
En Barba Blanca, descenso nocturno a Lima.

La Tandem Rally alcanzó hasta 50km/h durante el descenso por la Carretera Central. Esta bicicleta ha demostrado tener una fortaleza tremenda, la hemos hecho rodar por lugares inhóspitos, sobre tierra, lodo, grava y roca maciza. Ahora estamos más convencidos de que con una Tandem Rally puedes ir a cualquier parte, todo dependerá del entrenamiento que tengas y de tus ganas de viajar, con una Tandem Rally la aventura no tiene límites.

Descenso nocturno a Lima por la Carretera Central.

A las 11pm, cuando nuestro odómetro marcaba los 140km de recorrido total nuestro periplo llegó a su fin, luego de haber remontado desde la costa hasta la sierra limeña en un viaje de ida y vuelta que nos dejó grandes satisfacciones.

Agradecemos a TIENDA BICICENTRO DE MIRAFLORES por facilitarnos una de sus bicicletas TANDEM RALLY para llevar a cabo este reto.

Si quieres VER, PROBAR, COMPRAR, ALQUILAR O RECORRER LA CIUDAD en una TANDEM RALLY ven a BICICENTRO de Miraflores, Av. Paseo de la República 4986, teléfono 4456442, de lunes a sábado de 9am a 7pm. Su costo es casi similar a la de cualquier bicicleta convencional.

Ver álbum de fotos aquí: Viaje en Tandem a Callahuanca 

ATTE

Dúbert Díaz R.


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